La vitamina C es una vitamina hidrosoluble. Es necesaria para el crecimiento y desarrollo normales.
Las vitaminas hidrosolubles se disuelven en agua. Las cantidades sobrantes de la vitamina salen del cuerpo a través de la orina. Aunque el cuerpo guarde una pequeña reserva de estas vitaminas, se tienen que tomar regularmente para evitar una escasez en el cuerpo.
La vitamina C se necesita para el crecimiento y reparación de tejidos en todas las partes del cuerpo. Se utiliza para:
Formar una proteína importante utilizada para producir la piel, los tendones, los ligamentos y los vasos sanguíneos
Sanar heridas y formar tejido cicatricial
Reparar y mantener el cartílago, los huesos y los dientes
Indicaciones: Procesos alérgicos que afectan la piel, picazón, picaduras de insectos y erupciones cutáneas, alergias a animales, polen de abejas, estornudos, ojos irritados y llorosos, picazón de la nariz, flujo y secreción nasal, alergias por medicamentos y alergias por alimentos acompañadas o no por vómito.
INDICACIONES Y ACCIÓN TERAPÉUTICA: Embellece la piel y evita la caída del cabello. Previene enfermedades cancerígenas por ser un antioxidante celular óptimo. Favorece la actividad sexual, normaliza el colesterol y actúa como cicatrizante en ulceras varicosas.